Le gustaban las chicas muy delgadas. Esas que llevan vestidos cortísimos y pantalones rotos, tacones y las uñas cada día de un color. Risueñas y algo más bajitas que él. Rubias, delgadas, pequeñitas, alegres. Como tú, me dijo. Como yo...
A mi me gustaban los chicos muy guapos. Rebeldes, de piel morena y de manos suaves. De esos que llevan los pantalones muy caídos y enseñan los calzoncillos de colores. Como tú, le dije.
Como él...
No hay comentarios:
Publicar un comentario