lunes, 9 de mayo de 2011

Vive tu vida.

¿Sabes cuándo comienzas a tener esa madurez necesaria? Cuando te empiezas a preocupar más por los demás, que por ti mismo. La vida es como un espejo: te sonríe si la miras sonriendo. Aprende a no amar a alguien porque sea guapa, sino que es bella porque se la ama. Si aprendes a olvidar y a perdonar, encontrarás la felicidad. Sólo es feliz aquel que se quiere a sí mismo y que también sabe querer a los demás. El amor no mira con los ojos, sino con el alma. Se siente allí, tan adentro, que te llega al corazón.
No llores por lo que se terminó, sino por todo lo que sucedió. Malo o bueno. Servirá para aprender más de la vida. Porque ninguna persona merece tus lágrimas y si las merece no te hará llorar. Me parece que el secreto de la vida es aceptarla tal cual es. Es un gran error creerse más de lo que uno es o menos de lo que uno vale.

Y que como dicen: la vida no se mide por las veces que respiras, sino por las que te dejan sin aliento.

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