Todo pierde importancia,
no importa el pasado, ni el futuro y quizás tampoco el presente. Lo único que importa es saber sacar una sonrisa cuando todo se vuelve gris, cuando una presión se presenta en el pecho, cuando crees haber fallado, cuando sabes que no sabes que pasará. Cuando no se quiere nada, ni siquiera conocer la realidad. Todo el mundo se equivoca, y debemos aprender a vivir con ello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario